En el momento que uno crea un blog, o un sitio nuevo, las ideas vienen como agolpadas. Tantas cosas uno tiene que escribir y decir, queriendo verlas expuestas en algún rinconcito, ya sea un pedazo de papel que ira a ser guardado o acabara en la papelera. O alguna esquina apartada en un inmenso océano de información y códigos... como es esta gran y pequeña Internet.
y algunos días, las manos no temen nada. Se enfundan llenas de letras y palabras, Tantos dichos por decir.
Pero llegan estas situaciones en las que nada... absolutamente nada, quiere surgir. O surgen, pero en momentos que escribir es imposible, y el tiempo no comprende que queremos no olvidar aquellos pensamientos. Se borran, y a la hora de estar frente a un nuevo documento en blanco, es este el color que prevalece en la pagina.
¿y si el callarse se vuelve perpetuo?
El silencio tiene una particularidad. Si le permites agarrarte del tobillo, este crecera hasta ahogar todas las palabras e ideas. y entonces, una planta matara a un árbol. Toda la ciudad que habia en nuestra mente sufre el abandono masivo, y un blog... deja de ser.
Aunque las selvas son agradables, y dan respiro a la tierra. Nosotros no somos un planeta. Somos carne y cerebro. y si las ideas no fluyen, nuestra piel se seca.
No solo de agua subsistimos. Hay que vaciar cada tanto el tanque de los secretos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario